Más de 300 familias exigen formalmente a la UNCA y a las autoridades del establecimiento la creación de un gabinete psicopedagógico interdisciplinario. Denuncian burocracia, desidia institucional y falta de respuestas ante el alarmante contexto emocional que atraviesan los alumnos.- eldiariodecatamarca.com- La Isla FM 107.9

Preocupación de padres por la ausencia de docentes y factores Psicológicos de estudiantes
Una profunda consternación y un ferviente reclamo de atención y sobre todo contención, sacude a la comunidad educativa de la Escuela Industrial (ENET N° 1). Tras el trágico fallecimiento de un estudiante que atentó contra su vida, un colectivo de más de 300 padres y madres alzó la voz para exigir la implementación inmediata de un espacio profesional de acompañamiento psicológico y social dentro de la institución preuniversitaria dependiente de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA).
La situación, que venía siendo advertida mediante notas formales desde hace meses, alcanzó un punto de quiebre insostenible. Los tutores denuncian una cadena de omisiones, expedientes cajoneados, autoridades ausentes y un trato revictimizante hacia los estudiantes en momentos de extrema vulnerabilidad.
Según relataron las voceras del grupo de familias, a La Isla FM 107.9 y eldiariodecatamarca.com, el pedido de auxilio no es reciente. Desde comienzos de año, los padres formalizaron ante el Rectorado y la Secretaría Académica de la UNCA la urgente necesidad de contar con un equipo multidisciplinario para abordar la salud mental y emocional del alumnado.
"Las familias venimos solicitando desde hace meses, de manera formal, colectiva e insistente, herramientas institucionales de acompañamiento para el bienestar emocional, psicológico, psicopedagógico y educativo de nuestros hijos. No es un pedido que nació hoy, lo advertimos desde antes”, dijo Roxana, madre y vocera de la comunidad educativa
Según el testimonio de los papás del grupo, pese a que el propio rector de la universidad sugirió en un primer momento articular los medios financieros para disponer de dos profesionales especialistas, las gestiones se diluyeron en la burocracia. Los padres asumieron un rol proactivo: redactaron el proyecto, convocaron al Colegio de Psicólogos y se contactaron con trabajadores sociales, sin embargo, el compromiso de la dirección del colegio nunca se concretó.
Uno de los puntos más críticos señalados por las familias es el vacío de poder en la conducción del establecimiento, tras la salida con licencia médica del director Rubén Marchetti a finales de mayo, los padres aseguran que la institución quedó en un estado de desorientación y falta de firmas ejecutivas para resolver los problemas cotidianos.
A esta parálisis directiva se suma un régimen horario sumamente exigente: los alumnos de la escuela técnica ingresan a las 8:00 y, en muchos casos, extienden su jornada en talleres e instructivas hasta las 23:30. "Es una carga horaria superior a la de cualquier fábrica, asumida por adolescentes de entre 12 y 20 años que no cuentan con contención emocional suficiente", explicaron.
El punto de mayor indignación para las familias se desató en las últimas horas, durante una charla organizada para los alumnos del ciclo superior, compañeros del joven fallecido. Según relataron los tutores, en ese espacio de supuesto duelo se le dio la palabra al profesor Acuña, quien aseguró frente a los adolescentes que quitarse la vida “es una salida fácil y rápida para no hacerse cargo de los problemas” y tildó a los suicidas de “egoístas”. “¿Les parece a ustedes que esa es una forma de contención para chicos que están con todo el dolor del alma?”, repudió la madre.
Las madres denunciaron además la falta de empatía y la inobservancia de los legajos médicos de los estudiantes, explicaron que varios alumnos con condiciones particulares o cuadros de ansiedad elevada sufren represalias o negativas por parte del cuerpo docente al momento de solicitar pausas o breves autorizaciones para autorregularse.
"Hay chicos que necesitan salir al patio a dar dos vueltas a la cancha para calmar un ataque de pánico y volver al aula. Los profesores no los dejan salir y argumentan desconocer sus condiciones. ¿Acaso nadie lee los legajos de nuestros hijos?", cuestionó con indignación una de las madres presentes
De la petición a la exigencia: "No los podemos dejar solos"
Con más de 300 firmas respaldando el documento presentado formalmente ante el Rectorado, las familias enfatizaron que el tiempo de los petitorios pacíficos ha concluido y exigen la inmediata puesta en marcha del gabinete de acompañamiento psicopedagógico y la designación de autoridades con capacidad real de respuesta e interacción con los padres.
"Iniciamos septiembre, el mes de la prevención del suicidio, sufriendo la pérdida desgarradora de un hijo de esta comunidad. Ya no alcanzamos como padres desde la puerta para afuera; necesitamos que la escuela asuma la responsabilidad que le corresponde de la puerta para adentro. Exigimos que les den bolilla a nuestros hijos."
Los tutores advirtieron que mantendrán las medidas de visibilización pública hasta tanto la UNCA efectivice la contratación de los profesionales y garantice un entorno seguro, humano y contenedor para todos los estudiantes de la Escuela Industrial.
Asimismo, denunciaron un masivo ausentismo docente injustificado, señalando a profesores que “andan de paseo, se los puede ver en las redes sociales” en lugar de dictar clases, y alertaron que los propios alumnos temen sufrir represalias académicas por hacer públicos estos reclamos.
“No hay actividades ni abordaje, somos el hijo bobo de la UNCA. Nuestros hijos no están contenidos, están olvidados”, sentenció Roxana. En el mes de la prevención del suicidio, los padres autoconvocados exigieron respuestas concretas y urgentes a las autoridades universitarias para garantizar el resguardo de la comunidad educativa y evitar nuevas tragedias.
Recordá que si atraviesas una situación que pone en riesgo tu Salud Mental, podes comunicarte a la Línea 135, Salud Mental Escucha, la cual funciona las 24 hs, los 365 dias del año.
