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Un estudio de la Universidad Austral analizó la caída de la natalidad. Hace 10 años, el 77% de los argentinos consideraba muy importante tener hijos.

La maternidad y la paternidad dejaron de ocupar el lugar central que tenían hace una década dentro de los proyectos de vida de los argentinos. Así lo revela un estudio del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral, que advierte el cambio cultural en el país, en un contexto marcado por la fuerte caída de la natalidad.

El informe, realizado sobre una muestra representativa de 1.028 adultos durante 2025 y difundido en la antesala del Día Mundial de la Población, muestra que solo el 46% de los argentinos considera hoy que tener hijos es "muy importante" para alcanzar una vida plena. Hace diez años esa percepción alcanzaba al 77% de la población, lo que representa el nivel más bajo desde que comenzó la serie de mediciones en el año 2000.

La natalidad cae a niveles históricos

Los resultados del informe coinciden con un escenario demográfico inédito para la Argentina. De acuerdo con datos oficiales de la Dirección de Estadísticas e Información de Salud (DEIS), entre 2014 y 2024 los nacimientos descendieron un 47%, al pasar de 777.012 a 413.135.

Al mismo tiempo, la tasa de fecundidad cayó hasta 1,2 hijos por mujer, ubicando al país entre los cuatro de América Latina con fecundidad ultrabaja. Esta realidad, sumada al aumento de la expectativa de vida, acelera el proceso de envejecimiento poblacional y modifica la estructura demográfica nacional.

Según las investigadoras del Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad (ODHV), estas cifras no responden únicamente a factores económicos, sino que reflejan una transformación más profunda en las prioridades, los valores y la forma en que las personas proyectan su futuro.

El cambio más profundo

La modificación de las expectativas aparece con mayor fuerza entre las nuevas generaciones. El estudio señala que apenas el 34% de las personas de entre 18 y 34 años considera que la maternidad y la paternidad son muy importantes para tener una vida plena, un porcentaje considerablemente inferior al registrado en generaciones anteriores.

Para los especialistas, este dato refleja una redefinición de las metas personales, donde la realización individual ya no necesariamente está asociada a formar una familia con hijos.

Uno de los aspectos novedosos del informe fue indagar, por primera vez, cuáles son las razones de quienes no tienen hijos y tampoco desean tenerlos. La principal respuesta ya no está vinculada a problemas económicos ni a dificultades materiales. El 57,3% aseguró que tener hijos simplemente no forma parte de su proyecto de vida.

Entre los demás motivos aparecen no contar con una pareja estable (38,2%), preferir viajar o vivir otras experiencias personales (32,6%) y priorizar el desarrollo profesional o los estudios (30,3%).

El contexto mundial también influye

La investigación también detectó la aparición de nuevas preocupaciones relacionadas con el escenario global.

El 22,5% de quienes no desean ser padres o madres afirmó que la incertidumbre ambiental, política, social o económica influye en esa decisión. En otras palabras, uno de cada cuatro encuestados considera que el contexto mundial es un factor relevante al momento de definir su proyecto de vida familiar.

Pese a este cambio en la valoración de la maternidad y la paternidad, el estudio aclara que la familia no perdió importancia para los argentinos.

Las investigadoras sostienen que la vida familiar continúa siendo la principal fuente de satisfacción personal. Lo que cambió es el lugar que ocupa la parentalidad dentro de ese esquema: dejó de ser una expectativa compartida por la mayoría de la sociedad para convertirse, cada vez más, en una elección individual que compite con otros proyectos personales, laborales, académicos y de desarrollo.

En ese sentido, el informe concluye que comprender la caída de la natalidad requiere mirar más allá de las dificultades económicas. Los cambios culturales, la mayor valoración de la autonomía personal y la diversidad de proyectos de vida aparecen hoy como factores centrales para explicar una transformación demográfica que ya impacta en toda la Argentina y que se observa, con distinta intensidad, en todas las provincias del país.