Cristian López, de 21 años, pedía la detención del hombre que abusó sexualmente de la menor de edad, cuando la insólita escena se volvió viral.

Una nena de tres años fue víctima de un presunto abuso sexual en la localidad bonaerense de Arrecifes por parte de un joven de 18 años que se encontraba internado por intentar quitarse la vida, no obstante, el padre de la menor fue popularmente reconocido por abrazar a un policía durante la manifestación donde reclamaban justicia.

La denuncia indicó que la niña se encontraba al cuidado de su abuela y en la misma casa estaba el hijo de una amiga (fallecida) de la mujer.

En este marco, la cuidadora advirtió una situación compatible con abuso, en el cuarto de la menor y dio aviso a la policía, así como al personal de salud que activaron el protocolo correspondiente.

El presunto agresor huyó del lugar y horas más tarde lo encontraron tras haber intentado quitarse la vida, por lo que fue trasladado a un hospital de la zona, donde permanece internado bajo custodia policial y sin una orden de detención vigente.

La situación generó tensión frente a dependencias policiales y centros de salud, donde familiares y vecinos reclamaron medidas judiciales urgentes. En ese marco, el pasado 14 de enero, pasadas las 20 horas Cristian López, el padre de la niña pidió “justicia”.

En diálogo con el comunicador local “Arrecifes más noticias” López reclamó: “Me dijeron que están esperando de la fiscalía y que ya quisieran proceder a la detención, pero están esperando de arriba no están haciendo nada. El jefe de la policía ya pidió que lo encarcelen y todavía nada”.

“Queremos justicia, por favor se los pido, no pedimos más que eso. Estamos desde el domingo y todavía esperan una orden. Ahora lo hacen pasar por psiquiátrico ¿Tocaste a una nena y te quieren hacer pasar por psiquiátrico? No es así. La justicia es una mierda. La voy a luchar hasta el fin y siempre voy a poner el pecho delante de todo”, continuó el padre de la víctima.

Sin embargo, a las 21.50 se desató un fuerte operativo policial en el centro de salud en donde se encuentra el señalado y los efectivos ejercieron disparos y tiraron gases lacrimógenos, aunque minutos después, el panorama volvió a dar un vuelco.

Minutos después de las 22, la doctora que llevaba el caso informó que habría llegado una supuesta orden judicial para trasladar al acusado. En ese instante, el papá de la niña se quebró en emoción y terminó abrazado a uno de los policías, al tiempo en que celebró: “Llegó la órden judicial para trasladarlo y debe ser un momento lo más apacible posible”.

Ya en instancias de este 15 de enero, el padre de la niña reveló en declaraciones televisivas: “En ese momento respiré. Pero ahora no estoy respirando, porque me enteré de que no hay orden de detención y que él está internado en un hospital común”.