La pareja de jubilados desapareció el 11 de octubre en Chubut cuando realizaban un viaje. Su familia volvió a pedir respuestas.

Pedro Alberto Kreder y Juana Inés Morales desaparecieron hace cinco meses en Chubut. La investigación sigue estancada y no hay ni una pista firme sobre qué les pasó después de salir de Comodoro Rivadavia en su camioneta para pasar un fin de semana.
A medida que avanzan los días, la angustia y las noches de insomnio son una constante en sus familias, que buscan respuestas inmediatas antes de que todo quede en el olvido.
A través de un reciente testimonio, Natalia, la prima de Juana Morales, expresó el calvario que atraviesa la familia. La mujer cuestionó la falta de avances significativos en la investigación y la dificultad de procesar una ausencia tan prolongada sin rastros claros.
"Es un dolor que no se puede explicar. Son cinco meses de no saber nada de ellos, de despertarse cada día con la misma pregunta. Queremos que la justicia se mueva, que nos den una respuesta", manifestó.
Frente al silencio, los allegados sostienen que la espera se volvió insostenible: debaten medidas de visibilización y piden la intervención de organismos de control. En sus pedidos insisten en la necesidad de acceder a informes técnicos y a registros de llamadas o movimientos, sin que hasta ahora consten pasos claros que expliquen dónde están los jubilados.
Las familias exigen que los organismos provinciales y nacionales informen públicamente los avances y que exista una cronología accesible de la investigación. Reclaman además que se den a conocer medidas concretas para acelerar pericias y rastros digitales, y que las instituciones asuman responsabilidad por la falta de comunicación que, aseguran, prolonga la agonía.
" No vamos a bajar los brazos hasta saber qué pasó con ellos", manifestó la prima de Juana, en un mensaje que busca interpelar no solo a la justicia, sino a toda la sociedad.