El concejal capitalino Gustavo Aguirre brindó detalles del plan de salvataje económico. La iniciativa busca unificar los compromisos de los trabajadores asfixiados por deudas con financieras o terceros. -eldiariodecatamarca.com.ar

En diálogo con el programa radial "La mañana en la Isla" (FM 107.9), Gustavo Aguirre, concejal de la Capital, brindó detalles al periodista, José Alsina Alcobért, sobre un proyecto de régimen municipal destinado a aliviar y reordenar la crítica situación financiera de cientos de familias. La iniciativa, que ya cuenta con estado parlamentario, busca que la Caja de Crédito Municipal intervenga para rescatar a los trabajadores que tienen comprometidos sus ingresos básicos debido al pago de intereses, unificando sus deudas bajo condiciones más flexibles y “sin regalar el dinero público”.
Durante la entrevista, Aguirre detalló la gravedad del escenario económico: "Estamos viendo casos donde la gente ya no puede pagar debido a la morosidad; tienen que sacar nuevos créditos para cancelar los anteriores, poniendo en riesgo cuestiones muy esenciales de la vida, como su capacidad alimentaria".
Para frenar esta "bola de nieve" de intereses, el proyecto, que consta de unos 60 artículos, propone que el organismo municipal funcione como una herramienta de salvataje mediante un esquema con reglas y controles precisos.
¿Cómo funcionará el mecanismo de rescate?
Aguirre explicó que la normativa establece vías de acción diferenciadas según el origen del compromiso financiero del trabajador:
-Deudas externas (bancos, mutuales y financieras): Es el corazón del proyecto. El mecanismo apunta a que quienes le deben dinero a entidades privadas reguladas por el Banco Central. La regla principal es que la Caja Municipal solo se hará cargo de comprar y unificar esa cuenta si las empresas aceptan hacer una rebaja de, al menos, el 20% del saldo restante. Si hay acuerdo, el trabajador pasa a deberle únicamente al municipio con cuotas más accesibles.
-Filtros contra el lavado y prestamistas: En el caso de los endeudados con prestamistas particulares (mercado informal), el régimen extremará los controles para evitar simulaciones de morosos inexistentes. La deuda deberá ser real, contar con trazabilidad comprobable a través de transferencias bancarias y, como establece el proyecto, haber sido originada al menos 120 días antes de la presentación de esta ordenanza.
Un salvavidas, no un subsidio
El concejal fue categórico al aclarar que el proyecto no busca despilfarrar los fondos del Estado. "No es un subsidio ni se le regala el dinero a nadie. Se trata de un acuerdo de refinanciación donde el municipio recuperará los fondos, aunque con una tasa de interés menor a la del mercado", subrayó.
Para garantizar su implementación, la ordenanza autorizaría al Ejecutivo Municipal a ejecutar el respaldo económico necesario para que la Caja afronte estas operatorias. Según adelantó el concejal, la propuesta ya fue analizada junto a autoridades del Ejecutivo y fue recibida con "muy buenos ojos", lo que anticipa un tratamiento legislativo sumamente auspicioso.
