El ministro de Economía tuvo este miércoles otra entrevista en la que dio explicaciones por la polémica salida del ahora extitular del INDEC.

En el centro de la polémica por la reciente salida de Marco Lavagna del INDEC, el ministro de Economía, Luis Caputo, tuvo este jueves otra sesión televisiva en la que intentó dar argumentos y precisiones técnicas sobre por qué el Ejecutivo decidió frenar el cambio de metodología para medir la inflación, que estaba previsto para el próximo 10 de febrero.

Según el titular de Hacienda, el plan trazado por la gestión anterior se apoyaba en la Encuesta Nacional de Gastos e Ingresos de los Hogares (ENGHo) de 2017/18, un insumo que el Gobierno en la actualidad considera obsoleto para las pretensiones del programa económico actual.

Para el jefe de la cartera económica, aplicar una canasta basada en datos de hace siete años resultaría contraproducente. "La ENGHo en que se basaba el nuevo esquema no es de ahora, es de 2018. Entre ese año y hoy pasaron muchas cosas, como una pandemia", argumentó Caputo, quien además sostuvo que "los patrones de consumo de hoy difieren más con los de 2018 que los de 2018 con los de 2004".

Ante este diagnóstico, el funcionario anunció que la decisión oficial es realizar un nuevo relevamiento desde cero que capture la realidad económica de la post-pandemia antes de modificar el índice.

La estrategia de la Casa Rosada apunta a mantener las reglas de juego actuales para evitar cualquier sospecha de manipulación estadística en pleno proceso de desinflación.

Al respecto, el ministro fue tajante al respecto y señaló que tanto él como el presidente Javier Milei coinciden en que "hay que comparar peras con peras y manzanas con manzanas". Bajo esta premisa, la metodología vigente se mantendrá inalterada hasta que los indicadores de precios alcancen una estabilidad definitiva.

"Si la vamos a actualizar, lo lógico es terminar el proceso de desinflación con el mismo método de siempre y realizar una nueva encuesta de hogares donde sí se reflejen los cambios actuales. Para mí eso es lo más razonable y es lo que vamos a hacer", sentenció Caputo.

Con esta definición, se posterga por tiempo indeterminado la mayor ponderación que iban a tener los servicios y las tarifas dentro del IPC, priorizando la continuidad estadística por sobre la actualización técnica inmediata que había preparado el equipo saliente del INDEC.