El presidente de la entidad reiteró el pedido de auxilio. Ante la brutal caída del consumo, el dirigente exigió un alivio fiscal urgente a la Provincia, al municipio y la Nación. - eldiariodecatamarca.com - La Isla FM

El presidente de la Unión Comercial de Catamarca, José Martínez, brindó una entrevista al programa radial “La mañana en la Isla” (107.9) y al portal eldiariodecatamarca.com.ar. Allí, trazó un duro panorama sobre la situación económica que atraviesa el sector mercantil local. A pocos días de la celebración del Día de la Madre, una fecha clave para las ventas, el dirigente advirtió sobre la profunda pérdida del poder adquisitivo y el cambio de hábitos en los consumidores.
Según detalló el empresario, la población dejó de buscar primeras marcas y opta por opciones de segunda o tercera línea para hacer rendir los ingresos. Sin embargo, el dato más alarmante radica en el nivel de deuda de los hogares. “Las tarjetas están al tope. El principal problema que tenemos es que la gente ya no puede comprar”, aseguró. Esta situación alcanzó un punto crítico hacia fines del año pasado, entre los meses de septiembre y noviembre, cuando las familias utilizaron el crédito disponible para adquirir productos básicos y medicamentos. “Hoy a la gente no le alcanza ni para los genéricos”, lamentó Martínez.
Del otro lado del mostrador, los comerciantes enfrentan un escenario insostenible. El titular de la entidad explicó que los costos fijos, como los servicios de energía y agua, sufrieron fuertes incrementos. A esto se suma el alto valor de los alquileres, un factor que golpea con fuerza a los locales céntricos. En este sentido, pidió una baja en los montos locativos de la peatonal y advirtió sobre la notable cantidad de inmuebles deshabitados en esa zona de la Capital.
Asfixia impositiva: Exigen la baja de Ingresos Brutos y tasas municipales
Para evitar el cierre definitivo de las pymes, la Unión Comercial solicitó asistencia urgente a los diferentes estratos gubernamentales. A nivel provincial, la entidad pidió una reducción de la tasa de Ingresos Brutos. “Nos conformamos, aunque sea con que nos bajen un poco”, expresó el referente institucional. En este punto, aclaró que el propio gobernador Raúl Jalil respondió a la solicitud y argumentó que el Ejecutivo ya aporta fondos millonarios mediante los programas de fomento al consumo, como los días de “Marcatón” o “Días de Ensueño”, lo cual dificulta una renuncia total a la recaudación de ese tributo.
En el ámbito municipal, el sector reclamó una rebaja en la tasa de Comercio e Industria. Los comerciantes piden pagar una cuota justa por los servicios reales que brinda la comuna, como las inspecciones, y no un porcentaje sobre la facturación del mes. En la actualidad, por culpa de la inflación, los precios suben y los negocios facturan cifras más altas. Esto hace que la municipalidad les cobre un impuesto más caro de manera automática, a pesar de que el local vende cada vez menos productos.
Finalmente, Martínez exigió medidas concretas al Gobierno nacional. El pedido central apunta a la eliminación del impuesto a los débitos y créditos bancarios. Según precisó, la gestión federal había prometido reducir la carga tributaria, pero, por el contrario, restableció e incrementó las retenciones sobre las operaciones con cheques y transferencias entre entidades financieras. Este recargo encarece de forma directa las transacciones diarias y ahoga la operatividad de las empresas. “Pedimos que la Nación dé el ejemplo”, sentenció Martínez.
