El grave episodio de violencia se generó dentro del establecimiento y según el relato de padres y testigos, un grupo de alumnas de entre 15 y 16 años protagonizaron una fuerte discusión que escaló hasta la agresión física. –eldiariodecatamarca.com

Alejandra Figueroa, madre de una estudiante de 13 años que presenció el altercado, relató al periodista José Alsina Alcobert, en Radio La Isla FM 107.9 el momento que vivieron los chicos: "Mi hija llegó muy asustada, no quería volver a la escuela. Hubo chicas lastimadas y cortadas en el sector del segundo patio". Figueroa criticó duramente la gestión de las autoridades escolares tras el incidente: "En ningún momento los directivos nos llamaron a los padres para comunicarnos lo que había pasado. Negar el problema no es la solución".
Si bien destacó que los preceptores y directivos intervinieron para frenar la pelea, evitando lo que podría haber sido una tragedia mayor, subrayó que la violencia persiste. "Ayer fue mi hija de nuevo y otra vez hubo discusiones", lamentó.
Para Alejandra, lo ocurrido en la Clara J. Armstrong no es un hecho aislado, sino el síntoma de una crisis social y política más profunda. Figueroa vinculó la agresividad en las aulas con el discurso público y la situación económica del país: "Vemos en redes sociales que el Presidente es súper violento en su discurso y esa violencia baja hacia las adolescencias. A eso se suma una situación económica donde los padres deben pasar todo el día buscando el sustento y los chicos quedan solos, sin contención familiar".
Figueroa además señaló que las escuelas no cuentan con gabinetes psicopedagógicos suficientes y que el sistema de salud está colapsado: "En el Hospital de Niños hay muy pocos psicólogos y dan pocos turnos. El Estado ha quitado presupuesto a la salud y a la educación, dejando a los jóvenes sin el acompañamiento médico y emocional que necesitan".